Por todos es sabido, que el hombre es considerado un animal social, de esta forma, en mayor o menor medida, todos necesitamos de alguna forma relacionarnos con otras personas, esto nos aporta entre otras muchas cosas, cierta sensación de bienestar, llevado por algunos autores a la categoría de necesidad (1).

Cuando una persona da el paso de preparar de forma seria unas oposiciones, sabemos que desde ese momento se está renunciando voluntariamente a disfrutar libremente de su tiempo, se somete a una nueva disciplina donde se da prioridad a todo aquello que facilite el alcanzar nuestro objetivo, que es conseguir un trabajo que colme nuestras expectativas, nos de estabilidad económica, y nos llene profesionalmente, ahí es nada!

Una vez se ha superado la etapa sobre la que planea la alargada sombra del NOPUEDISMO, es en este punto donde el opositor, se encuentra con un difícil reto, que tampoco consideramos necesario llevarlo al extremo, se trata de reestructurar nuestro tiempo, para poder enfocarnos con suficiente solvencia a nuestro nuevo objetivo, que es aprobar la oposición, para ello en no pocas ocasiones deberemos sacrificar parte de nuestra vida social de forma temporal, este sacrificio, que choca con esa naturaleza social a la que aludíamos, debe ser gestionado de acuerdo con una serie de pautas, que deberemos seguir como quien sabe que ha emprendido el camino del éxito, y que necesariamente también es el camino del CAMBIO (2) , toda mejora en la vida implica un previo cambio, todo cambio un cierto nivel de incertidumbre y esta a su vez algo de inquietud.

Volviendo a las pautas, facilitadas o no por un preparador, deben ser respetadas por el opositor, de la forma mas estricta que le sea posible, siendo en ellas la constancia, incluso mas importante en si que la propia pauta. ¿Que he querido decir con esto?, muy sencillo, que es mas importante tener una constancia en el método, que, entiéndase dentro de unos límites, el propio método en si, si son dos horas de estudio diarias, que sean cada día sin distracciones ni excusas que nos lleven al autoengaño.

Aplicar esta disciplina, implica hacer entender a las personas de nuestro entorno nuestra nueva situación, que podrá ser entendida, compartida, respetada, o en el peor de los casos, ignorada, y es en ese punto donde nuevamente se pone a prueba al opositor, que deberá utilizar todas sus técnicas de persuasión, para que se entienda mejor la frase: NO PUEDO, TENGO QUE ESTUDIAR.

Se trata de mentalizarse y mentalizar a los demás, que el ciudadano medio, entre los que nos encontramos la mayoría, puede alcanzar un objetivo ambicioso, pero no se puede sin disciplina, sin método y sin ciertas dosis de sacrificio, que no deben llegar al dramatismo, la asertividad en este punto, es un grado, ya que no siempre nuestro entorno estará familiarizado con esta situación, pudiendo surgir desencuentros, que el opositor deberá afrontar de la mejor manera.

Esta afirmación, que en principio puede sonar a “hara kiri” social, no es necesariamente así, pese a que la decisión de prepararse una oposición implica cambios importantes de hábitos, que lógicamente afectaran a nuestras relaciones personales.

A la hora de decidir que podemos o no hacer, debemos tener en cuenta una serie de cuestiones o pautas, que nos permitan mantener nuestro plan de estudio sin desviarnos de nuestro objetivo, y a la vez mantener un cierto nivel de relaciones sociales.

1) Orden de prioridades: A la hora de decidir que actividad podemos llevar a acabo o no, debemos haber previsto con antelación que es adecuado y que no en la nueva dinámica que hemos emprendido, lógicamente un estado de aislamiento no es positivo, pero tampoco lo es el mantenimiento de una actividad febril en redes sociales, ni en general, actividades que absorban excesivo tiempo o atención, lo realmente importante es no desviarnos de nuestro objetivo diario/semanal/mensual, y encajar solo lo que quepa en nuestro planning. Lo primero es lo primero

2) Mens sana in corpore sano: ¿Quien dijo que opositando no se puede hacer deporte? No solo se puede, sino que es recomendable hacer ese esfuerzo de encajar una actividad deportiva moderada en el planing del opositor, activar la circulación, generar endorfinas, captar la luz del sol, mejoraran nuestro estado de salud, y nuestro estado anímico, tan importante en situaciones como esta, que es una verdadera prueba de fuego a nivel emocional, además se puede aprovechar para hacer deporte en grupo y romper con soledad de una actividad que tiende a aislar al sujeto.(3)

3) Pequeños objetivos para lograr grandes metas: La forma en que afrontamos un reto, también es muy importante, en nuestro caso se trata de una carrera de fondo, donde ni podemos descuidar el día a día, ni podemos afrontar todo de golpe, porque “nos quemamos” es muy importante fijarse pequeñas metas que nos permitan ir cogiendo fuerzas y ánimo de cara a la recta final de la oposición, esas fitas pueden ser, la primera semana con tres temas estudiados, primer bloque afrontado, por fin he recitado un tema con solvencia, son pequeños triunfos que nos van acercando a la victoria final, y sobre todo, van generando autoconfianza al opositor.

No dosificarse, aislarse por completo, y querer abarcar mas de lo que podemos, acabará por saturarnos y pondrá en peligro nuestro objetivo, si bien no debemos caer en la autocomplacencia de un planing excesivamente cómodo que no sea realista con el esfuerzo que necesitamos hacer, aquí el asesoramiento vuelve a ser clave.

4) La batalla de la gestión del tiempo: Aprovechar correctamente el tiempo siempre es importante, pero en el lugar del opositor, es una de las claves, cuando estudiamos, y tenemos una fecha de examen, sabemos que hay que gestionar esos meses de la mejor forma posible, hacemos un cálculo semanal de temas preparados y hay que esforzarse en cumplir el plan, pero de nada sirven los planes, si después no somos capaces de gestionar nuestro tiempo correctamente, en mi caso siempre fue una necesidad, porque ya trabajaba, con lo cual era crucial dejar unas horas libres y aplicar la máxima intensidad en el estudio.

 

Intensidad! Esa es una de las claves, siempre hemos escuchado que quien escribe lee siete veces, sencillamente obligamos a la mente a prestar atención porque la escritura obliga, cada uno con sus sistemas, y dependiendo de la tipología del examen, deberemos adaptar nuestra forma de estudiar, pero siempre con la máxima intensidad, emplear diez horas diarias al estudio, puede ser indicativo de baja intensidad de estudio y mala gestión del tiempo.

5) El nuevo entorno social como alternativa al “lobo solitario”: Todas las decisiones en la vida implican renunciar a unas cosas y acceder a otras, cuando se adopta la decisión de preparar oposiciones, es frecuente que se cree un nuevo entorno social que nace del grupo de preparación.

Las oposiciones de un cierto nivel, tienen su principal obstáculo en la extensión y complejidad de las materias, ya que no es infrecuente que al final del proceso queden plazas vacantes sin cubrir, de forma que se suele decir aquello de que se lucha contra el temario y no contra el opositor. Esta situación propicia un clima de compañerismo y de colaboración entre aquellos opositores que se unen en la búsqueda de un objetivo común, que multiplica las posibilidades de éxito, aquella imagen del opositor solitario que ve a sus compañeros como sujetos hostiles que se interponen entre el y sus metas, en gran medida está desfasada, el lobo solitario ya ha pasado a la historia.

En mi experiencia personal, puedo decir que no solo se estableció esa suerte de “cooperativa del estudio”, sino que actuamos mas bien en equipo, había un lider, que era el preparador y se formó un clima donde se compartían a partes iguales, sentencias, dudas, y penas, con resultado final mas que satisfactorio para los cooperativistas, ya que a día de hoy, todos hemos logrado llegar a donde nos propusimos.

La superación de la oposición no supuso un punto y final a nuestra singular asociación, ya que, se fraguaron sólidas amistades que trascendieron mas allá de la fase de preparación, y que a día de hoy siguen siendo ademas de amigos, una ayuda inestimable en la resolución de las innumerables cuestiones que plantea el ejercicio de la profesión.

Después de la tempestad viene la calma, aunque en nuestra profesión la calma sea relativa, pero ahora ya podemos decir aquello de “You never walk alone”

(1) “El hombre es un ser social por naturaleza” es una frase del filósofo Aristóteles (384-322, a. de C.) para constatar que nacemos con la característica social y la vamos desarrollando a lo largo de nuestra vida, ya que necesitamos de los otros para sobrevivir.

(2) Diversos autores como Kanter, Stein, Jick, Barman, etc… han escrito sobre la importancia del cambio en las organizaciones, como instrumento necesario de mejora de estas, enfatizan en la comunicación, la planificación, la visualización de objetivos y necesidad de mejora continua entre otros muchos conceptos.

(3)Numerosos estudios relacionan de forma directa la práctica del ejercicio físico, con una mejora del rendimiento académico y del estado emocional de los estudiantes (Bayley 1984, Linder 1999, Cocke 2002, etc…)